Esta frase en latín significa “Aquí hay dragones” …  La utilizaban los cartógrafos medievales para señalar en sus mapas “lo desconocido”, el más allá  ignoto, los espacios vacíos;  es decir, aquellas regiones sobre las que no tenían ningún tipo de conocimiento.  Donde no hay conocimiento hay oscuridad y esta indicación producía en la gente interpretaciones … y miedos. La imaginación popular poblaba las tierras desconocidas de dragones y monstruos terroríficos, de razas y bestias nunca vistas.

Pero resulta que quienes se aventuraban en lo inexplorado nunca encontraban esos mitológicos dragones.  Había – claro está – riesgos e incertidumbres;  como existían también grandes oportunidades de una vida nueva y mejor.  En realidad, sólo  encontraban otras personas más o menos similares  que, a su vez, vivían igualmente atemorizadas por  sus propios  monstruos imaginados.    Más allá de lo desconocido no había dragones, sólo había …   más territorio.  Y más gente condicionada por parecidos miedos irracionales.

Nuestros miedos residen fuera de nuestra zona de confort, pero no son monstruos. Sólo son temores que no nos permiten aventurarnos ni disfrutar de nuevos territorios y experiencias.   En Vesper, nos gusta acompañar a las personas en el camino de descubrir que, más allá del espacio  que conocen,  sus monstruos y dragones …  no existen.

Jordi Foz 

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