Hace años que conocemos la importancia de la inteligencia emocional para el “éxito” de las personas. Nos lo han explicado de mil maneras y mil estudios lo demuestran. Escuchaba un programa de radio, cuando un tertuliano lo expresó de una manera que me resultó muy gráfica y que desde entonces he incorporado: “es tan importante o más tener habilidades para el recreo que habilidades para la clase”.

Cuántas veces hemos escuchado a los directivos decir: “Pedro es muy brillante y domina su tema, pero es que no sirve para relacionarse con los demás y prefiero que no esté en el equipo…”.

En el recreo se muestran y desarrollan las competencias necesarias para las relaciones: la negociación, la capacidad de ceder, la comunicación, la empatía, la creatividad, el liderazgo, la resiliencia… por tanto, las horas de recreo son importantísimas. Y no sólo nos referimos al recreo en la etapa del colegio, sino a los recreos, en el sentido más amplio del término, durante toda la vida profesional. Es una pregunta sana para hacerse de vez en cuando: ¿me estaré concediendo los recreos que necesito?

Ane Aguirre

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