Vesper Bilbao (1)

El año pasado escribía sobre la dificultad de afrontar la crisis si seguíamos actuando en blanco y negro. Me refería a reuniones con muchos trajes grises y pocas mujeres y también a muchas decisiones grises (casi todas iguales) para un horizonte negro (con retos muy diferentes).

Muchos meses después sigo observando directivos que se parecen demasiado y creo que las personas diferentes tienen un camino más difícil para crecer en las organizaciones. Gracias a Pilar Kaltzada, he podido leer un artículo que habla de estas dificultades pero que también coincide en la importancia de contar con personas creativas en los Equipos Directivos.

Además de la creatividad, ingrediente imprescindible para que un equipo consiga un alto rendimiento, creo que la ‘presencia’  de cada uno de sus miembros es un aspecto relevante y que ya nos cuenta algo sobre ellos. Sin animo de generalizar, me gusta comprobar cómo muchas mujeres directivas apuestan por un estilo muy femenino y cuidan su aspecto a diferencia de sus compañeros con el ‘uniforme’ de rigor.

Han sido polémicas las declaraciones de Josef Ackermann, Presidente del Deutsche Bank, cuando dijo en una entrevista que en su Consejo Ejecutivo no había ninguna mujer y que esperaba que algún día éste fuera más bonito y colorido gracias a la integración de mujeres. Podía haber añadido en sus declaraciones, muchas otras aportaciones de gran valor que hacen las mujeres a los equipos de dirección y consejos de administración y no lo ha hecho.  Aún así, no quitemos valor a la aportación de colorido. Considero que esa ‘voluntad de estilo’ (1) que aportan las mujeres, que viene a ser como una declaración de intenciones, puede y debe marcar tendencia.

Oscar Garro

(1): gracias Roger por esta distinción que ya hemos hecho nuestra en Vesper.

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