En Vesper nos encontramos habitualmente con organizaciones que toman consciencia de la necesidad de avanzar en competencias como comunicación, trabajo en equipo, escucha, liderazgo,… pero deciden desplegarlas y ponerlas en marcha “para sus personas“. Como comentábamos en otra Viñeta, estamos convencidos de que es una condición necesaria pero no suficiente porque la transformación y la clave del éxito en una empresa radica en la implicación en el proceso del primer nivel directivo.

Además, ¿qué narices es eso de “sus personas“? ¿Habéis estado últimamente en alguna charla o conferencia sobre innovación o cambio organizacional en la que no se utilice compulsivamente la palabra PERSONAS?

La creatividad está en las personas, el cambio por y para las personas, la participación de las personas, lo importante son las personas,…pero ¿de verdad nos creemos que, las personas, son gilipollas? Nos quedamos encantados de conocernos con estos discursos que ni llegan ni tienen ningún impacto en esos actores y actrices de reparto que son protagonistas principales del día a día de la empresa. Y con lo de reparto me refiero más bien a las tareas porque “de lo otro” cada vez queda menos y en menos manos.

La clave no está en las palabras sino en la coherencia de éstas con lo que hacemos y, las “personas” que nos rodean,…se dan cuenta y actúan en consecuencia.

Y hablando de actuación y de “secundarios”, no os perdáis al viejo tullido Stumpy, Walter Brennan en un corte de Río Bravo. Dean Martin y John Wayne, excelentes también, no hubieran podido salir vivos de allí sin él.

Oscar Garro

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