Hace unas semanas comía con un buen amigo, excelente directivo y mejor persona.  En un momento dado de nuestra conversación, con toda naturalidad, sin ninguna trascendencia ni aparente preocupación, pero con gesto serio y aire pensativo me soltó la siguiente reflexión : “ A veces me parece que soy demasiado  buena persona …”  No me pareció especialmente preocupado ni agobiado por lo que acababa de decir, pero tampoco orgulloso por ser “demasiado buena persona”. Era la segunda vez en pocos días que tropezaba con un comentario parecido por parte de un buen directivo.

Intuitivamente le contesté que, en mi opinión,  nunca se es suficientemente buena persona, y que si alguna cosa había aprendido en muchos años de ocupar posiciones directivas y gestionar equipos numerosos era que algo aparentemente tan poco “glamouroso” como la bondad, además de ser inevitable para algunos,  resultaba ser extraordinariamente “rentable” y gratificante en el medio y  largo plazo.  Uno es como es y ya  aprendí hace mucho tiempo que forzar la naturaleza en algunos aspectos tiene muy pocas posibilidades de éxito.

No obstante, me quedé pensando una vez más sobre por qué el ser “buena persona” (llamémosle así) parece tener tan mala prensa o provocar tantas prevenciones en el ámbito profesional. Como si fuera sinónimo de debilidad, o de falta de decisión, o de criterio o, peor aún, de liderazgo. Precisamente cuando tanto se habla de valores, de compromiso, de ética y de responsabilidad social corporativa …

No sé dónde ni cuándo escuché una afirmación que ya he hecho mía y con la que estoy totalmente de acuerdo : “no se puede ser mejor directivo que persona”.  Y después de muchos años y de muchas experiencias sigo pensando que, efectivamente,  “no se puede ser nada mejor que mejor persona”.  Esa es una de las pocas creencias a la que no estoy dispuesto a renunciar y por eso, precisamente, procuro siempre que puedo rodearme de los mejores amigos y personas como ha sido, por ejemplo, en la jornada compartida en este lluvioso jueves santo de 2012 con algunas de las personas que más me inspiran y que más quiero.  😉

Jordi Foz

Anuncios