Directivos … y personas

Hace unas semanas comía con un buen amigo, excelente directivo y mejor persona.  En un momento dado de nuestra conversación, con toda naturalidad, sin ninguna trascendencia ni aparente preocupación, pero con gesto serio y aire pensativo me soltó la siguiente reflexión : “ A veces me parece que soy demasiado  buena persona …”  No me pareció especialmente preocupado ni agobiado por lo que acababa de decir, pero tampoco orgulloso por ser “demasiado buena persona”. Era la segunda vez en pocos días que tropezaba con un comentario parecido por parte de un buen directivo.

Intuitivamente le contesté que, en mi opinión,  nunca se es suficientemente buena persona, y que si alguna cosa había aprendido en muchos años de ocupar posiciones directivas y gestionar equipos numerosos era que algo aparentemente tan poco “glamouroso” como la bondad, además de ser inevitable para algunos,  resultaba ser extraordinariamente “rentable” y gratificante en el medio y  largo plazo.  Uno es como es y ya  aprendí hace mucho tiempo que forzar la naturaleza en algunos aspectos tiene muy pocas posibilidades de éxito.

No obstante, me quedé pensando una vez más sobre por qué el ser “buena persona” (llamémosle así) parece tener tan mala prensa o provocar tantas prevenciones en el ámbito profesional. Como si fuera sinónimo de debilidad, o de falta de decisión, o de criterio o, peor aún, de liderazgo. Precisamente cuando tanto se habla de valores, de compromiso, de ética y de responsabilidad social corporativa …

No sé dónde ni cuándo escuché una afirmación que ya he hecho mía y con la que estoy totalmente de acuerdo : “no se puede ser mejor directivo que persona”.  Y después de muchos años y de muchas experiencias sigo pensando que, efectivamente,  “no se puede ser nada mejor que mejor persona”.  Esa es una de las pocas creencias a la que no estoy dispuesto a renunciar y por eso, precisamente, procuro siempre que puedo rodearme de los mejores amigos y personas como ha sido, por ejemplo, en la jornada compartida en este lluvioso jueves santo de 2012 con algunas de las personas que más me inspiran y que más quiero.  😉

Jordi Foz

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14 comentarios sobre “Directivos … y personas

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    1. Muchas gracias a ti Román, por tu comentario. Precisamente por los momentos que nos ha tocado vivir, me parece que algunos ejemplos de comportamientos son más necesarios y más apreciados que nunca.
      Un cordial saludo,
      Jordi

  1. Bon dia Jordi
    Estoy de acuerdo con tu opinión acerca de ser” buena persona ” y me encanta conocerte y que seamos amigos. Creo que hacen falta muchas buenas personas , para lograr que este ambiente enrarecido que está latente en el ambiente mejore en todos los aspectos.l
    Que tengas un feliz dia, aunque llueva.
    Montserrat

    1. Bon dia Montserrat !!! Muchas gracias por tu comentario. A mi también me encanta conocer y ser amigo de alguien tan positivo como tu, que siempre va con la sonrisa puesta … Precisamente cuando tan enrarecido parece estar todo, más me parecen irrenunciables algunas actitudes que ayudan a una vida más “amigable”.
      Me gusta mucho la lluvia …
      Una abraçada

  2. Me emociona lo que dices Jordi y para mí, tu eres un modelo de buena persona y eficiente Directivo.
    Según yo lo veo, la buena persona ayuda al desarrollo, empatiza, colabora, es coherente, es amable, es asertiva, sabe escuchar, se preocupa de los demás,… y deja un buen recuerdo. ¿Qué tiene de negativo todo esto para un líder?. Probablemente cuando asociamos algo negativo a “ser buena persona” en el ámbito de las organizaciones es porque tendemos a pensar que no tendrá carácter suficiente para exigir, como si exigir fuera mejor que convencer o que influir.

    1. Querida Tere !!!
      A partir del primer punto y aparte … no habrías podido definir con mejores palabras lo que yo pretendía decir !!! Estoy de acuerdo con cada palabra y cada coma. La exigencia vale para lo que vale, pero nunca compromete. En mi opinión, es una cuestión de seguridad/inseguridad o, simplemente de tanto miedo/temor como corre por la vida y, naturalmente, también por las organizaciones. Con todo, sigo creyendo que la gente, en general, somos mejores de lo que a veces “conseguimos” aparentar. Mi experiencia, por lo menos, es la de haber encontrado muchas más personas maravillosas que “de las otras”.
      Muchas gracias Tere, y un beso,
      Jordi

    1. Muchas gracias Iñigo !!!! Te lo has leido con las lentes “demirarbonito” … Un fuerte abrazo,
      Jordi

  3. Estoy muy de acuerdo con vuestros comentarios.
    Y, dándole un poco la vuelta, he pensado en la buena prensa que tiene la maldad; me explicaré.
    Se acostumbra a tildar de muy inteligentes y listos a personajes como Madoff, Murdoch, directivos de Goldman Sachs o Lehman Brothers, Millet, etc.
    ¿Qué està sucediendo?
    Una abraçada,
    Dolors
    (aunque no os conozca personalmente, todos los de Vesper y compañía me parecéis buenísimos)

    1. Moltes gràcies Dolors !!!!
      A mi me parece que la maldad – aunque minoritaria en términos relativos – siempre ha existido y, sobre todo, siempre ha “fascinado”. Especialmente en épocas de crisis, materiales y morales, parece como si “campara más a sus anchas” …
      De lo que estamos más orgullosos los Vesper es, precisamente, de nuestros seguidores y amigos : sois un lujo y le dais sentido a todo esto.
      Una abraçada,
      Jordi

  4. La energía que propician las “buenas personas”, es la clave del ser auténtico, coherente y ético con uno mismo, con los demás y con las cosas que le rodean.
    También he escuchado la frase un tanto despectiva: “lleva un lirio en la mano”. Con los años, estos personajes, en lugar de un lirio tienen un jardín y son la envidia del vecino, al que paradójicamente le regalan flores.
    La buena persona, como tan bien la definís, nace pero también se hace cuando topa con vosotros.
    Gràcies Jordi per regar tantes flors en el camí.
    Ana.

    1. Yo también he oído durante años eso de “llevar el lirio en la mano” … y eso es precisamente lo que quiero reivindicar : el valor de las buenas personas “con lirio en la mano” que, al final, son mucho más felices y generan más felicidad a su alrededor. Estoy convencido de que la confianza y la desconfianza son recíprocas …
      Moltes gràcies a tu, Ana, pel teu comentari tan generós.
      Jordi

  5. Hola jóvenes:
    Siempre he pensado que el dinero y el poder mueven el mundo más rápidamente pero que las ideas, la autoridad y las “buenas personas” lo llevan más lejos aunque tarda un poco más…
    Lo lamentable del asunto es que el segundo bloque no está de moda y que son legión los militantes del primero.
    Cuando he leído el post y vuestros comentarios… me han sugerido dos imágenes:
    – La primera la de Manolito, el impenitente amigo de Mafalda, diciendo:
    “Nadie puede amasar una fortuna sin hacer harina a los demás.”
    – Y la segunda la del último post del “mundo de los pequeños” que me atrevo a compartir con vosotros y vosotras:

    http://lekutxu.wordpress.com/2012/04/05/carta-a-un-joven-maestro-jedi/

    Una abraçada, (hay que aprender idiomas…)

    1. Hola Bakio,
      Completamente de acuerdo en que “el primer bloque” es más numeroso y está más de moda, pero también en que el segundo lleva el mundo más lejos, más lento … y – creo yo – de manera más consistente.
      “Me agarro” a dos frases del post que compartes con nosotras : “estos tiempos inciertos y lúgubres” y ” … la consigna es sobrevivir, no ceder al desaliento ni al olvido …”
      Muchas gracias y … besarkada bat

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