Perdimos, sí. Pero siempre recordaré con ilusión el ambiente que vivimos la semana pasada en Bilbao en la final de la Europa League.

Casi todo el mundo vestido de rojiblanco desde las 8 de la mañana. Señores hechos y derechos con la camiseta del Athletic puesta yendo a trabajar, los balcones engalanados, pantallas gigantes por todos los rincones, corrillos y comentarios eufóricos en las cafeterías,… una locura. A las 2 de la tarde, con casi 30 grados, se podían ver muchas personas con bufanda!

Del partido, mejor no hablar pero sí de las palabras posteriores de uno de los responsables máximos de esta locura colectiva. Y nunca mejor dicho, responsable.

En la rueda de prensa volvió a aparecer ese líder que necesita un equipo. Entre otras cosas, dijo literalmente: “Queda a mi cargo la responsabilidad de la derrota“. Donde otros hubieran dicho que falló el arbitro o sus propios jugadores, se puso en primer lugar para asumir la derrota. Inmediatamente me acordé de una frase de Fredy Kofman que utilizamos frecuentemente cuando trabajamos las palancas de liderazgo con directivos: “No hay garantías para el protagonista pero se responsabiliza 100% frente a los desafíos que le plantea la vida“.

Y precisamente por eso confío en que ganaremos la Copa el día 25. Confío en los jugadores porque han demostrado que saben, que pueden ganar a equipos tan potentes como el Barça y que van de cara jugando sin engaños. Pero el desafío de la final de Copa es mayor si cabe que el de Europa. Jugamos ante un equipo que ya es leyenda y que llegará especialmente hambriento.

Sin embargo, con esa actitud de líder inspirador estoy convencido que el “loco” les hará creer en la victoria, que los jugadores le seguirán sin dudarlo poniendo todo lo que puedan de su parte y que cantaremos el Alirón (*) muchos años después.

Aurten bai. Aupa Athletic!

Oscar Garro

(*): Dicen que la palabra proviene de “All iron!”, un grito que importaron los mineros de Bizkaia, que utilizaban cuando encontraban una veta rica en hierro y que se incorporó a la cultura deportiva para celebrar los éxitos del Athletic. El reto del día 25 es complicado y, si lo conseguimos, me comprometo a asumir otro: correr los 42 kilómetros de la vía verde entre Artzentales y Abanto-Zierbena con la camiseta del Athletic. En ese recorrido circulaba el tren minero y seguro que se oía el grito de celebración. Uno de los siguientes viernes os informaré de la fecha exacta por si alguno me quiere acompañar…

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