Hace unos días, Oscar  ¿o Ane? colgaba en nuestra fan page de Fb un video de TED,  y destilaban esta frase para nuestros amigos: “People don`t buy what you do; they buy why you do it” o sea: “No te compran lo que haces, sino el para qué lo haces”.

Hace unos días leía en la Harvard Business Review una reflexión del escritor Joel Stein sobre la esencia del liderazgo, donde contraponía el carisma personal con la capacidad de proporcionar sentido: “… if you make people feel like you’re going to help them accomplish something far bigger than you … you can let your belief do the work for you.”, o sea: ” si haces sentir a los tuyos que les ayudas a llevar a cabo algo mucho más importante que tú…ten por seguro que aquello en lo que crees hará el trabajo por ti”.

Hace unos días la premiadísima empresaria Catalina Hoffmann dirigía una sesión de mentoring con emprendedoras de la European PWN que trabajaban la propuesta de valor de sus empresas. Todas explicaban con lujo de detalles lo que vendían, y ella una y otra vez les devolvía: ” ¿por qué estás haciendo eso?, ¿qué te ha decidido a trabajar en este producto?”, “¿de dónde te viene la necesidad de fundar esto?”, o sea: “¿qué propósito tuviste al fundar tu empresa?”

En pocas semanas me han llovido esas tres reflexiones que confluyen en la misma idea: la importancia de dotar de sentido (los para qué, lo que se quiere llevar a cabo, los propósitos). Dotar de sentido, eso es lo que hacen los  líderes y con ello mueven voluntades en los equipos de trabajo, en los clientes, y en la sociedad.

Araceli Cabezón de Diego

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