Parece difícil…

Pues es lo que intentamos hacer cuando planteamos estrategias de creatividad e innovación, y nos empeñamos en que funcionen dentro de modelos mentales, estructuras organizativas, procesos de trabajo y sistemas de medición que están diseñadas para explotar y gestionar el negocio actual.

Nuestro amigo Alfons Cornella lo explica muy bien en el artículo “La dialéctica explotar/explorar” en el que habla de la complejidad de manejar estos dos extremos necesarios para asegurar el presente y el futuro de la empresa.

El objetivo de transformar las empresas para que sean más innovadoras, requiere dar una vuelta al concepto productividad y a la manera de entender el trabajo. Y también requiere de nuevas maneras de practicar el liderazgo. ¿Vemos acaso posible que en empresas en las que el ordeno y mando es la forma única de gestión, fluyan las ideas y la participación creativa de las personas?

La metáfora me la regaló Juanjo Goñi en una de nuestras conversaciones sobre cómo ir venciendo las barreras que la forma de pensar la empresa heredada de la era industrial, nos impone a la hora de innovar y de ser creativos. “Ane, no le demos más vueltas, es como intentar comer natillas con cuchillo y tenedor, ¿a que suena imposible?”.

Ane Agirre

Anuncios