En una de las novelas de Sherlock Holmes, éste dice algo así como : “el mundo está lleno de cosas obvias de las que, normalmente, nadie se da cuenta nunca …”  Seguramente su inusual capacidad de observación;  de ver las cosas obvias que nadie veía, es lo que hizo de este personaje el paradigma del detective.
Pero me parece también que es una frase de cuyo hilo “te puede tirar”. Y me parece obvio que, efectivamente, no somos conscientes de muchas de las obviedades que suceden constantemente a nuestros alrededor –tanto en el ámbito personal como en el profesional- y que con ello nos podemos estar perdiendo alguna cosa.
¿Es obvio que las personas preferimos ser tratadas con respeto y cortesía? ¿Es obvio que la confianza genera confianza y la desconfianza genera desconfianza? ¿Es obvio que un equipo informado e integrado es mucho más efectivo y comprometido que un equipo desinformado y atemorizado? ¿Es obvio que hay estilos de dirección ineficaces y que dañan a las personas, aunque puedan conseguir resultados a corto plazo? ¿Es obvio que el único lugar en el que se puede vivir plenamente es en el presente? ¿Es obvio que tu hijo “no es tuyo”;  que es otra persona, y que por mucho que quieras protegerlo y puedas ayudarlo sólo puede aprender de sus propias experiencias y siendo el responsable de su vida?
Y si todo eso es tan obvio ¿por qué existe tanta falta de respeto, tanta gente que no saluda o que no sonríe, tanta desconfianza, tantos equipos ineficaces y desanimados, tanto estilo de  dirección mejorable, tanta gente que vive presa en y del pasado, tantos padres/madres tóxicos por sobreprotectores …?
Me parece que según la situación pueden existir muy distintos inhibidores de esa capacidad de observar : las creencias, el egoísmo, la indiferencia, los prejuicios, la prisa, la culpa, la soledad, el miedo … Y me temo que, a menudo, si no conseguimos “completar la serie” de : observar, reflexionar, obtener conclusiones y actuar, es prácticamente seguro que alguna cosa nos estamos perdiendo, por acción o por omisión.
Y me parece obvio, por fin, que con demasiada frecuencia nos comportamos como si las cosas obvias no lo fueran.
Jordi Foz

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