KIQWDQué difícil saber cuál es la dosis adecuada.

Araceli hablaba de la fuerza necesaria para abrir una nuez. Un amigo me decía que estaba en modo “prueba-error” con una medicación con la que no terminaba de acertar. Muchas veces me he preguntado cuánta ironía viene bien para ablandar una situación difícil …

Y me venían a la mente tantos y tantos ejemplos en los que la clave no está ni en el qué, ni en el quién. Ni en el cuándo, ni en el dónde. Sino en el cuánto.

Os invito a identificar casos en los que habéis abandonado o desechado algo por no haber acertado con la dosis y, si os apetece, volver a probar.

Ane Aguirre

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