5sentidosminiAsistía a una lectio brindada por  un señor muy sesudo y reconocido en un tema, a un público de especialistas. Su exposición era precisa y  muy bien soportada por diapositivas, en las que quedaban  claros los puntos clave y sus detalles . Cuando estaba a punto de concluir la primera parte de su plática, escuché: “…y para los que tengan una forma visual de aprendizaje, aquí está la síntesis“;  y a continuación ofreció una serie de diapositivas sintéticas, metafóricas y ligeras.

Escuché dos reacciones en el público (numerosísimo): una muy buena parte, salió de su sopor, y, a la vista de la nueva oferta expositiva, se removió en su asiento, relajó los músculos en plan sonrisa y fijó de nuevo ojos y mente, en la proyección.  “¡Que bien, ha pensado en mí!”, escuché a un señor tres filas más atrás; otros, sin embargo, encontraron redundante el gesto, tal como  la señora que tenía a mi derecha: “¡qué manía con hacer diapositivas de digestión fácil, como si fuéramos críos!”

El patrón tradicional de educación se ha fraguado  en una cultura muy lectora  (muy auditiva) y creemos que “esa” es la manera. Sin embargo, en toda familia, en todo colegio, en toda empresa,  cada persona tiene unos rasgos cognitivos, que le permiten estructurar , seleccionar, interpretar, conceptualizar, y resolver contenidos de una manera concreta. Una clasificación muy extendida (Bandler y Grinder) es la de los visuales (imágenes, mapas, diagramas, símbolos…), los auditivos (sonidos, palabras) y  los kinestésicos (gusto, olfato, tacto, sensaciones, sentimientos). Tener esto en cuenta, requiere ser conscientee de la diversidad , aceptarla y adaptarse a ella. Y ayuda a ser más eficaces en la transmisión de un mensaje.

Araceli Cabezón de Diego

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