cerezasCuanto más mayor me hago, más consciente soy de la cantidad de pensamientos, ideas y sentimientos contradictorios y aparentemente incompatibles que soy capaz de albergar al mismo tiempo en alegre y perturbador barullo.

En esas estaba, cuando pesco un artículo sobre Rafael Sánchez Ferlosio:

Tener ideología es no tener ideas. Éstas no son como las cerezas, sino que vienen sueltas, hasta el punto de que una misma persona puede juntar varias que se hallan en conflicto unas con otras. Las ideologías son, en cambio, como paquetes de ideas preestablecidos, conjuntos de tics fisionómicamente coherentes, como rasgos clasificatorios que se copertenecen en una taxonomía o tipología personal socialmente congelada”.

Cuando pensamos en nuestras empresas, ¿dónde establecer la frontera entre el ideal  de una cultura corporativa coherente, donde personas y procesos fluyen armónicamente, y la realidad de las contradicciones y disonancias cognitivas, donde brotan sin parar ideas distintas, identidades y posibilidades opuestas?

Araceli Cabezón de Diego

 

Anuncios