IMG_1977Una de las definiciones de la RAE para Metamorfosis es: “Mudanza que hace alguien o algo de un estado a otro”. El universo bulle de ellas; las personas y organizaciones también. La diferencia entre éstas y aquél es que en éstas, algunas mudanzas son voluntarias: se diseñan, se deciden, se planifican y se trabajan.

En Vesper nos dedicamos a acompañar a equipos directivos a hacer esas mudanzas. Y lo hacemos ayudando a articular las conversaciones, el liderazgo y las acciones necesarias para generar los cambios, una vez declarada la necesidad y la voluntad de hacerlos.

Es fácil caer en la tentación de pensar que las soluciones están fuera del propio sistema y que es mejor traer de fuera nuevas personas para que generen una nueva realidad. Sin embargo, aunque es esencial inyectar energía y estímulos externos a un sistema para activar la transformación, creemos que los cambios profundos y sostenibles sólo pueden hacerse desde el deseo, la convicción y la energía interna de la organización, sus equipos y sus personas. Un equipo directivo puede dotarse de una visión externa que complemente su visión, pero su liderazgo no puede ser sustituido.

¿Se puede transformar una organización?: sí. ¿Se puede acompañar ese proceso?: sí. ¿Se puede sustituir a los protagonistas?: no.

Termino el post con una cita de Federico Mayor Zaragoza que leí el mes pasado en su blog: “Para transformar la realidad en profundidad hay que conocerla en profundidad. De otro modo, las reformas pueden ser sesgadas, epidérmicas, efímeras“.

Ane Agirre Romarate

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