1908436_10204039311397752_5593555998940477482_n (1)El conocimiento es de los pocos recursos que no se extingue con el uso; a diferencia de otros,  al compartirlo se multiplica. En su día, fue un gran descubrimiento para mi y estoy convencido de que ser generoso repartiéndolo tiene recompensa.

Sin embargo, leyendo “El hombre que amaba a los perros” de Leonardo Padura, me quedé con una frase que me aportó otro curioso guiño a las matemáticas: “…entre las pocas cosas que repartidas siempre tocan a más, están el dolor y la miseria“. Así justificaba Iván el silencio que mantenía sobre la larga y dolorosa enfermedad de Ana, su mujer.

Me hizo pensar en las veces que somos escuchadores de desgracias con las que nada podemos hacer pero que nos llenan de energía negativa. Un reparto poco provechoso sin duda.

Ahora, cuando tengo la ocurrencia de compartir alguna, lo primero que hago es preguntarme si tengo un “para qué”. Si la respuesta es que no, la guardo a buen recaudo para evitar dejar víctimas indefensas por el camino.

Oscar Garro

Anuncios