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1908436_10204039311397752_5593555998940477482_n (1)El conocimiento es de los pocos recursos que no se extingue con el uso; a diferencia de otros,  al compartirlo se multiplica. En su día, fue un gran descubrimiento para mi y estoy convencido de que ser generoso repartiéndolo tiene recompensa.

Sin embargo, leyendo “El hombre que amaba a los perros” de Leonardo Padura, me quedé con una frase que me aportó otro curioso guiño a las matemáticas: “…entre las pocas cosas que repartidas siempre tocan a más, están el dolor y la miseria“. Así justificaba Iván el silencio que mantenía sobre la larga y dolorosa enfermedad de Ana, su mujer.

Me hizo pensar en las veces que somos escuchadores de desgracias con las que nada podemos hacer pero que nos llenan de energía negativa. Un reparto poco provechoso sin duda.

Ahora, cuando tengo la ocurrencia de compartir alguna, lo primero que hago es preguntarme si tengo un “para qué”. Si la respuesta es que no, la guardo a buen recaudo para evitar dejar víctimas indefensas por el camino.

Oscar Garro

7 comentarios sobre “Compartir

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  1. Hola Oscar,

    Breve y muy buena tu reflexión.
    Hay personas pesimistas y otras mas que eso, negativas, que viven en un mundo diferente al nuestro y que de forma consciente o inconsciente trasladan y comparten su mundo a los demás.
    No son difíciles de identificar pero una vez hecho, lo mejor es alejarse de ellas porque no aportan mas que energía negativa, y otras en cambio trasladan todo lo contrario, ganas de vivir y compartir, y hay tantas cosas por las que disfrutar y estar contento cada día, que es un verdadero desperdicio perderlo por compartirlo con las personas equivocadas.

    Un abrazo y mi felicitación por mantener vivo este vehículo de reflexión

    1. Gracias Jesús Mari!
      A los “tóxicos”, una vez identificados, alejarles.
      En cuanto al resto, de vez en cuando es bueno entender que necesitamos “ventilar” y que solamente queremos eso. Es un buen “para qué” y nos sirve para practicar nuestra capacidad de escucha 😉
      Un abrazo!
      Oscar

  2. Está bien dosificar el reparto de miseria y dolor, porque es verdad que en muchas ocasiones no aporta nada… Hay veces en las que él para qué tiene que ver con algo de alivio que se puede generar en quien reparte????? Otras veces con sentir algo de apoyo o mostrar solidaridad???? Otras veces con hacer entender el momento que uno está viviendo y hacer entender nuestro comportamiento o ánimo… Vamos, que en ocasiones, sí que hay un “para qué”. Yo me quedo con la idea de dosificar y ser selectivo.

    1. Totalmente de acuerdo.
      Esos son unos excelentes “para qués” que tienen un impacto positivo en ambas partes.
      Un beso.
      Oscar

  3. Estoy de acuerdo en parte… Está bien dosificar lo que se comparte cuando es duro o triste, pero como dice Ane , hay “para ques” más sutiles e incluso algunos que se pueden descubrir después de abrirse y compartir …

    1. Eskerrik asko Sara.
      Efectivamente, a veces un poco de paciencia para descubrir es todo un acierto. Todo un arte y todo un reto para “emisores” y “receptores” 😉
      Un beso.
      Oscar

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