medir_circunsferencia_cabezaConversaba con un colega sobre la compulsión empresarial de medirlo todo. La economía está formada por magnitudes que se pueden medir, pero en una empresa ese “medible” se consigue mediante una combinación de intangibles “malamente” cuantificables: el estilo de sus líderes, las habilidades y actitudes de las personas que trabajan en ella, el caldo cultural de valores de la propia empresa y la sociedad en la que actúa, y el momento socio-histórico en que ello ocurre.

Los profesionales que trabajan en posiciones  relativas a ese mundo intangible están permanentemente lidiando con esa tensión por “cientificar” ese campo con el fin de conferirle y conferirse legitimidad. ¡Nada que no venga ocurriendo desde el XVIII entre las llamadas ciencias naturales y las ciencias sociales!

A los pocos días caía en mis manos este texto de Rogelio Rubio*

“En 1950 E.E. Evans-Pritchard ….presenta ante la universidad la tesis de que la antropología es un tipo de historiografía y en último término, de filosofía o arte que estudia a las sociedades, como si  fueran sistemas éticos, no sistemas naturales, interesada en el diseño, antes que en el proceso, y por eso, busca patrones y no leyes científicas, interpretaciones y no explicaciones”.  

Encuentro esta reflexión  aplicable a esa sociedad que es una empresa y a la tensión que comentaba con mi colega ¿Alguna idea?

Araceli Cabezón de Diego

(*): “Juan  Pablo Fusi: el historiador y su tiempo” Ed.Taurus. Madrid 2016

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