yes-we-can-collageLlevamos ya un par de años teniendo muchas conversaciones sobre innovación en educación. Estamos aprendiendo muchísimo.

Estoy sorprendida de lo extendida que está la emoción de imposibilidad y de dificultad para cambiar. Son fáciles de reconocer muchos condicionantes externos e internos del sistema educativo. Ya sabemos que hay resistencias y pereza ante los cambios tecnológicos y metodológicos y que muchos intentos tienen una efectividad limitada.  Es verdad que además de recursos económicos, hace  falta voluntad política. ¿Está siendo la formación de los futuros educadores una prioridad de la políticas educativas?

Dicho esto, me resisto a contagiarme de la emoción de imposibilidad. Porque hay experiencias que nos demuestran que es posible. Porque las tecnologías abren ventanas nuevas para personalizar y potenciar la educación. Porque  gran parte de la sociedad quiere y está concienciada de la necesidad de un cambio. Porque hay una masa crítica suficiente de docentes que quieren diseñar nuevas respuestas que les permitan desarrollar plenamente su vocación. Y sobre todo, porque también estamos conociendo equipos directivos con unos niveles de compromiso extraordinarios para liderar la transformación necesaria.

Creo en la capacidad de cambio de los sistemas desde dentro, aunque necesiten estímulos y ayudas externas. Creo que los centros educativos pueden reinventarse.

El post se podía haber titulado también “Education First”. Hemos elegido “Yes, we can” 😉

Ane Agirre

p.d. El vídeo que hoy os dejamos, me parece genial. Es “solamente” un detalle. Qué manera tan brillante de establecer un vínculo personalizado con cada alumno y alumna.

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