hidden_figuresPersonajes ocultos, figuras ocultas, cifras ocultas, siluetas ocultas….; todo esto y más  propone la polisemia de la palabra inglesa figures que tanto juego da en la nominada película Hidden figuresPero, aunque el efecto de vocabulario lo proporciona la palabra figures,  el juego de las ideas reside en la palabra hidden (escondidas, ocultas).

Se trata de la historia de tres personas, mujeres y además negras, que en la norteamérica de Kennedy tuvieron un protagonismo decisivo en el envío al espacio del astronauta John Glenn en una maravillosa combinación de contextos: la lucha por los derechos civiles abanderada por dos líderes visionarios, Kennedy y Luther King, la carrera espacial impulsada por el presidente, y el apretón que sufrió la  Agencia Espacial Estadounidense cuando Yuri Gagarin puso a los rusos a la cabeza del espacio como primer hombre en visitarlo.

Y mientras…en la N.A.S.A., All Harrison se devanaba los sesos y los de su equipo intentando poner camino del cielo una máquina que, sin que nadie supiera por qué, se resistía una vez tras otra. La noticia de Gagarin activó su olfato de cazatalentos  hasta que la casualidad puso bajo su nariz  la cabeza brillante, determinada y científica de Katherine Johnson, mujer y negra, hasta entonces escondida en una gris sala de cálculo; …y él, contra todo prejuicio, supo olfatearla. Quien no  haya visto la película puede  imaginar la sucesión de despropósitos sexuales y racistas que jalonan una historia finalizada con éxito para la misión y sin reconocimiento para Katherine y sus otras dos compañeras de batalla.

Para mí la película muestra una vez más,  que los esfuerzos y recursos  (a lo que se ve, aún poco eficaces) destinados por gobiernos, instituciones y  empresas  al equilibrio de la diversidad no  sólo cumplen nuestro occidental mandato de igualdad de oportunidades, no  solo palían la secular injusticia contra el bello sexo; tienen un para qué mucho más útil y jugoso: contar con  todo el talento que existe, sacar a la luz el que por creencias limitantes está escondido;  es….¡para no perdérselo!

Araceli Cabezón de Diego

 

 

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