Reconocimiento


vesper

 

… no paramos de aprender.
 
Entramos en relación con ellos porque tienen alguna inquietud de ir más allá y deciden pedir acompañamiento para hacerlo. Nosotros ponemos nuestra capacidad de escucha, algunas metodologías que facilitan el pensamiento, distinciones conceptuales que vienen al caso y una mirada externa que les puede enriquecer la suya propia.
 
Y siempre nos llevamos mucho de la relación. Aprendemos de sus ambiciones, de sus retos “complejos”, de todo lo que saben de su sector y actividad, de cómo afrontan etapas o conflictos difíciles, de cómo se definen a sí mismos, de la manera de expresar sus ideas, de sus ganas de encontrar nuevas fórmulas creativas, de cómo ejercen en la práctica el liderazgo y de su capacidad de acción.
 
Solemos recibir su reconocimiento y agradecimiento por nuestros esfuerzos y aciertos. Suelen ser comprensivos con las omisiones y errores. 

Aprovecho la viñeta de hoy para reconocer y agradecer sus ganas de no parar, de mirar lejos, de seguir aprendiendo…y de contar con nosotros para hacerlo.

Ane Agirre

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photovisi-downloadAtzo sano topaketa atsegina bizi izan genduan BBK aretoan, eta, bertan, niretzat gero eta garrantzitsuagoak diran bi gauza egin genduzan. Batetik, orain arte izandakoa ospatzea eta horreri balioa emotea, bai eta proiektua garatu dabenak aintzatestea be. Eta, bestetik, oraindik sortzeko eta bizitzeko dagoana amestea eta irudikatzea.

Iragana aitortzean eta etorkizunera begiratzean, sakon bizi geinke oraina, oso aberasgarriak diran bi emoziogaz: esker ona eta ilusioa.

Zorionak Labayru Fundazioari, topaketa antolatzeagaitik.

Somos porque fueron. Serán porque somos.

Ayer vivimos un encuentro muy grato en la sala BBK, que nos permitió dos cosas a las que cada vez concedo más importancia. La primera, es celebrar y dar valor a lo que ha sido hasta ahora y reconocer a los que han traído el proyecto hasta donde está. Y la segunda, es imaginar y diseñar lo que aún está por ser creado y vivido.

Al reconocer el pasado y proyectarse al futuro, podemos vivir plenamente el momento presente con dos emociones que son muy constructivas: la gratitud y la ilusión.

Zorionak a Labayru Fundazioa por organizar el encuentro.

Ane Agirre

granbudapest

Este año coinciden excelentes directores y magníficas películas entre las nominaciones al Oscar y por eso, me quiero mojar.

Mi favorito para llevarse las preciadas estatuillas es “El principito de Saint-Exupéry ya crecido”. F. Murray Abraham, uno de los actores de ‘El Gran Hotel Budapest’, elegía esta frase para definir a Wes Anderson y viendo la película está claro que el director recuerda que alguna vez fue un niño.

Para gustos los colores diréis algunos; así que, aquí va la paleta que justifica mi elección:

Wes Anderson consigue crear un mundo mágico real que te envuelve, una historia de entreguerras que te hace sonreír con ternura. Admiro a alguien que logra construir algo tan fantástico que no te puedes creer que se lo haya inventado. Zubrowka, la ficticia capital centroeuropea sigue viva y, si os queda alguna duda, pinchad aquí.

El guión completo es para degustar con tiempo. Para muestra un botón 😉

¿Qué es un botones? Es completamente invisible y, a la vez, siempre está a la vista. Recuerda lo que la gente detesta. Se anticipa a las necesidades de sus clientes antes de que sean necesidades. Un botones es, ante todo, discreto en extremo. Nuestros huéspedes saben que sus secretos… algunos francamente indecorosos… nos acompañarán a la tumba“.

El elenco de actores y actrices es espectacular. Todos se “pelean” por participar en las películas de Anderson (algunas estrellas con apariciones insignificantes…en el tiempo) pero ninguno destaca sobremanera. Julianne Moore en “Siempre Alice” o Michael Keaton en “Birdman” son dos ejemplos de actuaciones que colocan a sus películas como competidoras pero que no lo serían si ellos desaparecieran.

Saoirse-Ronan-Grand-Budapest-Hotel

(*): Saoirse Ronan con su lunar en forma del mapa de México

Y, finalmente, alguien que consigue hacer acertados guiños a Stefan Zweig y a Gustav Klimt (vestuario de Tilda Swinton como Madam M), que deja pistas escondidas para espectadores avezados (*) y que es capaz de crear un estilo propio y reconocible, merece ser considerado un genio y por fin ser premiado en la meca del cine.

Este es mi pronóstico, ¿y el tuyo?

Oscar Garro

 

 

descargaAl leer el post de Ane  “Nosotrossobre la idea del equipo que hay detrás de cualquier buen resultado, de cualquier innovación, de cualquier líder, recordé una anécdota con un cliente. Trabajábamos en un proyecto muy bonito para alinear el estilo directivo de los líderes de una compañía con la nueva empresa que querían ser,  y hablando de su equipo, uno de ellos me dijo: soy consciente de que tengo demasiado protagonismo; tengo que cedérselo a mi equipo. En concreto, hablando de fulanito, ya es hora de que yo dé un paso atrás para que él brille.

Me quedé pensando: ¿quién va a querer ceder algo como la visibilidad? ¿a quién  le gustaría dar un paso atrás? Por casualidad topé con una foto parecida a  ésta, y pensé:   si no luciera la vela que hay dentro,  la bolsa se vería mucho menos.   Dar visibilidad al “equipo que está detrás” mejora la reputación de quien lo hace;  concederle protagonismo, autonomía y  capacidad de acción libera tiempo para dar un paso adelante.

¡Todos ganan!

Araceli Cabezón

RothPhilip Roth, de 81 años, es uno de los grandes escritores norteamericanos, así como uno de los eternos candidatos al Premio Nobel.

En un reciente documental grabado para la BBC, Roth ha anunciado que deja definitivamente de escribir y que renuncia además a cualquier nueva aparición pública.  A esa edad y tras una larga y fecunda vida profesional parece una decisión razonable, que tampoco merecería muchos más comentarios.

Lo que me ha impresionado de su anuncio es la manera en que responde al periodista de la BBC cuando éste le hace ver que, en el año 2004, había declarado que “no concebía la vida sin escribir”…  Roth, sencillamente, le contesta lo siguiente: “Estaba equivocado. He llegado al final. No tengo nada más de lo que escribir”, y ha justificado aquellas declaraciones de hace diez años en el terror a no tener nada que hacer y poderse sentir en el final de su carrera.  Tras ese reconocimiento tan explícito y tan valiente, ha declarado también que ahora quiere dedicarse a la “enorme tarea de no hacer nada”, a charlar y a mirar el horizonte…

Es una sensación muy propia y personal, pero lo que a mi me sugieren las palabras de Roth es, efectivamente, la idea de “llegada”; como si por fin hubiera arribado a un lugar o momento que él reconoce como un punto de destino. Un lugar donde pararse, en paz,  a ver pasar la vida que le pueda quedar, un lugar en el que aceptar la vejez, sin exposición, sin prisa, sin angustia, y quizá también sin la presión de tener que demostrar que el talento perdura hasta el último momento.  Y me ha parecido que su decisión encierra un proceso muy profundo y muy vital de reflexión, identificación, reconocimiento, aceptación y declaración, de una extraordinaria y envidiable libertad, coherencia, dignidad y lucidez.

Jordi Foz

 

 

 

la foto (3)Escribo desde el Museo Nacional d’Art de Catalunya, escenario privilegiado para el CO-Fest 2014, evento organizado por CO-society que no nos solemos perder.

Tendencias, tecnologías disruptivas, personas inquietas, conversaciones estimulantes, start-ups interesantes, motos eléctricas, apps novedosas, mind-maps,… conforman un cocktail estimulante que nos ayuda a ampliar la mirada y a conectar con uno de los lemas de Alfons, el optimismo inteligente.

Rescato para este post una idea que ha estado presente en la mayoría de las experiencias que hemos escuchado: “the team behind“, el equipo que está detrás de la cabeza visible.  Las  innovaciones relevantes, son en la mayoría de los casos, fruto de equipos multidisciplinares capaces de cooperar.

Y esta idea me ha llevado a recordar el emotivo homenaje que el pueblo de Zeanuri ofreció a Ander Manterola el pasado domingo 1 de junio, como reconocimiento a su trayectoria de emprendizaje y su valiosa aportación a proyectos como el Instituto Labayru y su biblioteca, y el Atlas Etnográfico de Vasconia. Cuando Ander tomó la palabra, lo primero que hizo fue hacer protagonistas del homenaje a todos los colaboradores que le han acompañado en dicho trayecto.

Eso es precisamente liderar. Cuando quien emprende y dirige pone delante al equipo que “está detrás”, lo que hace es conseguir un equipo al servicio del proyecto y unos resultados dignos de ser homenajeados.

Ane Aguirre

 

SnoopyEn mi caso, en cambio, no estaba siendo mi mejor día y,  a media tarde,  traté de “enderezarlo” (o de resarcirme, no sé …), regalándome unos minutos en la cafetería de mi barrio, con una cerveza, un bocadillo y el periódico … Lo que podríamos denominar un rato de introspección, vaya.

Sería por el momento o por mi estado de ánimo, pero lo cierto es que el bocadillo en particular me pareció una verdadera obra de arte, así que decidí salir de mi habitual reserva y decírselo -con la broma de que era un atentado a la línea- al camarero que lo había preparado;  un joven eficiente y rápido, serio y discreto.  Por su sonrisa inmediata y luminosa, me di cuenta de que no estaba demasiado acostumbrado a recibir elogios, y supongo que se sintió obligado a decir alguna cosa.  Pero es que lo que me dijo, con toda modestia y naturalidad y sin dejar de sonreír, visto con esa “mirada curiosa de coach” que los coachs acostumbramos a llevar siempre puesta, me pareció sencillamente genial : “no tiene ningún secreto, sólo se trata de hacer las cosas como si fueran para uno mismo …” (?)

Acabamos la conversación con unas frases convencionales y él se volvió a su trabajo y yo a mi periódico. Pero ya no me pude concentrar. Una frase tan aparentemente sencilla de una persona tan “normal” y profesional, resumía algunas de las filosofías y actitudes que tan necesarias y deseadas son en el mundo de las organizaciones y del liderazgo : profesionalidad, compromiso, implicación, calidad, servicio al cliente, motivación …

Y pensé también que esa es la única manera en que sabemos hacer las cosas en Vesper : como si fueran para uno mismo. Definitivamente, había “enderezado el día”…  ¡Y todo por un bocadillo!

Jordi Foz

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