estanteriaDefinir una estrategia consiste básicamente en dibujar un futuro deseado y elegir un camino para llegar a él, con toda la flexibilidad que un entorno cambiante requiere. 

Hace unas semanas, un cliente nuestro explicaba  así su estrategia… “Hemos tenido que decir NO a muchos proyectos para poder decir SÍ a éstos que hemos elegido para los próximos años”. 

Me apunté la frase porque me llamó la atención el hecho de poner el énfasis en la necesidad de priorizar y elegir entre las múltiples alternativas de acción que se plantean ante un futuro. 

Muchas estrategias pecan de falta de priorización: se declaran como un conjunto de acciones posibles que “podría ser conveniente hacer”, en lugar de ser selectivas, y de elegir entre todas ellas, las que el equipo considera que son “las más adecuadas” para avanzar.  Y es uno de los motivos por los cuales, muchas de las estrategias declaradas quedan en las baldas de los despachos… 

Ane Agirre

Hoy comparto con vosotros esta cita de Andre Paule Guide, que nos ha regalado Pedro Miguel Echenique en esta extensa y excelente entrevista publicada este mes en la revista Jot Down.

Todas las olas del mar deben la belleza de su perfil a las que les precedieron y se retiraron

Porque cuando la leí me encantó. Y porque me conectó con una idea que cada vez tenemos más presente en nuestro trabajo con los equipos directivos que están en el momento de pensar sus estrategias y proyectos de futuro.

¡Qué importante es partir de donde estamos y mirar a lo siguiente desde el reconocimiento de “lo anterior”! Comprobamos que cuando un equipo es capaz de poner en valor y reconocer las estrategias, decisiones, proyectos, aciertos, errores y a los protagonistas que les han precedido y ya son “pasado”, entonces están en la mejor disposición de diseñar y dar paso a las siguientes olas.

Ane Agirre

Nit sobre el mar.J.FozDesde que hace unas semanas oí esta bonita expresión francesa en Montreal, no he dejado de pensar que debía incluirla en el texto de alguna viñeta. Hoy, por fin, me decido a darle entidad (y viñeta) propia.

La situación en la que la escuché no podía ser más normal: acompañaba a uno de mis hijos y su pareja a escoger el que sería el primer sofá de su primera casa compartida y, como es lógico, tenían algunas dudas aunque parecían inclinarse por uno en particular.

Después de un buen rato de pros y contras entre ellos, el señor de la tienda nos “soltó” la frase del título acompañada de una amable sonrisa. Y recuerdo que en ese momento, “la nuit porte conseil” (equivalente a nuestro “consultarlo con la almohada”), me pareció una frase literariamente preciosa.

Y es que además, tenía toda la razón… A veces hace falta tomar cierta distancia, espacial o temporal, para reducir la presión de los diferentes estímulos y alternativas y aclarar o mejorar nuestra perspectiva antes de tomar una decisión. ¡Cuántas veces, al despertar por la mañana, hemos “cambiado de observador” sobre algo que nos bloqueaba el día anterior!

Es sabido que en Vesper somos firmes defensores de la acción porque la sola reflexión, sin acción, no conduce a resultados y éste es un problema que vemos demasiado a menudo en el mundo de las organizaciones que, por otra parte, parece demandar cada día más decisiones, más complejas y más rápidas.

Pero nos parece también que, en algunas ocasiones concretas, esa secuencia de reflexión/acción es perfectamente compatible con darse un respiro, tomarse un tiempo y dejar sencillamente… que “la nuit porte conseil”.

Jordi Foz

P.D.: El día siguiente fueron a encargar el sofá…

Puede ser uno de los riesgos de una etapa de crisis… que se instale un ambiente de pesimismo y que renunciemos a tener proyectos.

Ayer releía un libro de J.A.Marina, “El vuelo de la inteligencia”, y subrayaba la definición que hace del término proyecto: “una anticipación del futuro que deseamos y que nos vamos a esforzar en conseguir”.  A los proyectos les llama deseos decididos, porque combinan la capacidad intelectual de imaginarlos con la capacidad emocional para abordarlos.

Si tenemos un proyecto, la realidad, por difícil que sea, nos hace guiños, las ideas y las cosas se hacen cómplices de nuestro proyecto. Es como si al mirar la realidad a través de ese proyecto, cobrara un sentido diferente.

Propongo que en los espacios para las conversaciones estratégicas en las empresas, concedamos más relevancia a la fase de imaginar y abordar nuevos proyectos…

Ane Aguirre

El sábado 1 de julio de 1.916, a las 7,30 horas, se iniciaba la batalla de El Somme.  A esa hora, miles de jóvenes británicos, muchos de ellos de apenas 18 años y sin ninguna experiencia de combate, salían de sus trincheras y, caminando (se les había prohibido correr porque su bisoñez hacía desconfiar a los mandos sobre su capacidad para un “ataque rápido”), se dirigían hacia las trincheras alemanas.  Se calcula que treinta minutos más tarde, a las 8, se habían producido alrededor de 3o.ooo bajas … sobre el total de 57.470 (19.240 muertos) que sufrió el ejército británico  sólo en ese día. Un número no superado en ninguna otra jornada de su historia.

Sobrecargados con pesados equipos, avanzaban al paso, en líneas uniformes, presentando el mejor blanco a las mortíferas ametralladoras alemanas. Cuando una línea de hombres era literalmente aniquilada, surgía otra, regularmente espaciada a un centenar de metros …, sin importar lo que le acababa de suceder a la precedente.

Aunque parezca increíble, sucedió hace menos de cien años. Y el horror no es sólo que sucediera.  El horror es que, pese a lo que estaba pasando, la misma “rutina” continuó durante el resto de la jornada.  ¿ Qué explicación puede existir para la perseverancia en el error de los mandos ?. Los historiadores hablan de distintas causas, no concluyentes : el sentimiento militar de compromiso con el plan trazado, la consideración de la época sobre lo inevitable de cuantiosas bajas, subestimar el creciente “perfeccionamiento” de las ametralladoras y – la más probable – la simple ignorancia de lo que estaba sucediendo, el dar por supuesto que las trincheras alemanas habían sido destruidas por días de bombardeo previo, que había sido eliminado el alambre de espinos…   En definitiva, la dramática incapacidad de conocer y evaluar los datos, de reconocer el error …  y de cambiar de estrategia.

Jordi Foz