Design Museum Danmark

Ayer celebramos el 8º encuentro del Innovation & Entrepreneurship Corner. Hicimos un repaso de algunos conceptos clave sobre cómo liderar procesos de transformación y cambio en las empresas.

Entre otros muchos temas, compartíamos el error tan habitual de infravalorar la importancia de la comunicación y el networking interno en las fases iniciales.  Es fácil autoengañarse pensando que con reunir a todos en una sala durante una hora y dictarles lo que “unos pocos hemos pensado y entre todos tenemos que ejecutar“,  ya está comunicado el cambio y que todo el mundo lo ha entendido y se va a poner manos a la obra.

Es esencial “invertir en conversaciones“, de manera que las personas que protagonizan el trayecto puedan intercambiar visiones, entender su relevancia, sentirse parte de la transformación, compartir inquietudes e ideas sobre cómo hacerlo y sobre todo,  aprender unos de otros sobre las iniciativas que van poniendo en marcha. Porque las transformaciones van tomando forma “sobre la marcha”.

Sigue siendo un reto para muchas empresas, destinar espacios y tiempos para practicar algo tan aparentemente sencillo y tan necesario en entornos de cambio e incertidumbre: conversar.

“Shared vision lives in the connections between people”

 Peter Senge

 

 

Ane Agirre

Anuncios

yes-we-can-collageLlevamos ya un par de años teniendo muchas conversaciones sobre innovación en educación. Estamos aprendiendo muchísimo.

Estoy sorprendida de lo extendida que está la emoción de imposibilidad y de dificultad para cambiar. Son fáciles de reconocer muchos condicionantes externos e internos del sistema educativo. Ya sabemos que hay resistencias y pereza ante los cambios tecnológicos y metodológicos y que muchos intentos tienen una efectividad limitada.  Es verdad que además de recursos económicos, hace  falta voluntad política. ¿Está siendo la formación de los futuros educadores una prioridad de la políticas educativas?

Dicho esto, me resisto a contagiarme de la emoción de imposibilidad. Porque hay experiencias que nos demuestran que es posible. Porque las tecnologías abren ventanas nuevas para personalizar y potenciar la educación. Porque  gran parte de la sociedad quiere y está concienciada de la necesidad de un cambio. Porque hay una masa crítica suficiente de docentes que quieren diseñar nuevas respuestas que les permitan desarrollar plenamente su vocación. Y sobre todo, porque también estamos conociendo equipos directivos con unos niveles de compromiso extraordinarios para liderar la transformación necesaria.

Creo en la capacidad de cambio de los sistemas desde dentro, aunque necesiten estímulos y ayudas externas. Creo que los centros educativos pueden reinventarse.

El post se podía haber titulado también “Education First”. Hemos elegido “Yes, we can” 😉

Ane Agirre

p.d. El vídeo que hoy os dejamos, me parece genial. Es “solamente” un detalle. Qué manera tan brillante de establecer un vínculo personalizado con cada alumno y alumna.

nieveEste verano por fin he podido mover del montón de libros pendientes la bonita novela de Milena Busquets, “También esto pasará”. 

Pero la reflexión que quiero compartir en la viñeta de hoy, no es tanto sobre el contenido del libro, que a mi me gustó mucho, como sobre su título o, mejor dicho, sobre el cuento que inspira el título y que la propia autora explica en la contraportada.

Se dice que un poderoso emperador pidió a sus hombres más sabios una frase que le sirviera y ayudara en todas las situaciones posibles en la vida y que, tras muchos meses de deliberaciones, la propuesta que los sabios presentaron al emperador fue la que da título al libro: “También esto pasará”… (una vez más, smart is simple”!).

La verdad es que no sé si el cuento existía antes del libro o sólo es un recurso literario de la autora y forma parte de la propia novela, pero me da lo mismo. El título se me quedó “enganchado” y es más: me pareció reconocerlo en distintos puntos de mi ya largo pasado, de mis experiencias más vitales.

Estoy seguro de haberme repetido más de una vez ese “también esto pasará”; y de haberlo hecho en base a la lógica, a la necesidad, a la desesperación o a reflexiones personales, sin conocer por supuesto a los sabios del emperador.  Y también,  de haberlo hecho en todo tipo de situaciones: buenas, malas, peores y regulares.

Y es que es tan evidente que todo acaba pasando, que se hace difícil entender por qué razón no lo tenemos más presente! Y por qué en demasiadas ocasiones, nos comportamos, por acción o por omisión, por hacer o por dejar de hacer, como si todo fuera a durar eternamente y el tiempo no se nos estuviera escapando entre los dedos.

Jordi Foz

 

20160623_100820¿Cómo liderar cambios complejos? ¿Cuáles son los retos de un proceso de transformación? ¿Cómo conseguir sumar las energías de muchas personas de la organización?  Son las preguntas que han guiado el workshop que hemos vivido esta semana en Boston, con Peter Senge y Darcy Winslow.

Ha sido un privilegio experimentar el poder de algunos conceptos y metodologías reducidas a su esencia. ¡Cómo se nota cuando alguien tiene incorporada la teoría, porque la ha reflexionado en profundidad y la ha practicado mucho! Entonces es capaz de facilitar el proceso de aprendizaje de otros.

Y sobre todo, ha sido un espacio inmejorable para practicar, porque como dice Peter Senge, “if you want to learn something, you have to practice, practice,…,practice“. Hemos sido parte de un grupo de 35 profesionales de los cinco continentes, practicando juntos.

Practicar para construir visiones individuales y compartidas, para crear contextos en los que la creatividad fluya, para tener conversaciones de calidad, para entender la realidad más allá de los síntomas visibles y poder identificar palancas de transformación eficaces y sostenibles.

Volvemos con el compromiso de seguir practicando, para enriquecer la manera de entender y plantear nuestros proyectos y seguir aprendiendo.

Ane Agirre

Jumeirah-Beach-Hotel-360-logoHace ya más de un año tuvimos la ocasión de escuchar en la Deusto Business School, una conferencia de Henrik Skovby, gracias a la invitación de B+I Strategy, en el evento de presentación de su libro.

Fue muy interesante. Presentó algunos datos que en teoría “ya sabíamos” (o deberíamos saber), pero que en la práctica “es como si no supiéramos”.

Nos recordó que el 75% del crecimiento mundial está en los mercados emergentes, destacó el papel de África como continente en crecimiento, nos dio el dato de que Beijin invierte más en I+D que Dinamarca, y que la educación en Asia no para de crecer en cantidad y en calidad. Nos preguntó en qué medida los perfiles universitarios europeos son “globales”, no sólo en el conocimiento de idiomas extranjeros (aspecto básico para moverse por el mundo), sino también en visión y experiencias vitales y de trabajo en otros países. Todavía me parece “oír” el silencio de la sala. Fue demoledor.

Aportó también algunos consejos para las empresas, que necesitan rediseñar sus modelos de negocio y también para los gobiernos, que necesitan repensarse como corporaciones multinacionales capaces de atraer “talento”.

Y también insistió en algo que supuestamente sabemos. O invertimos individualmente y como sociedad en una educación de calidad, o perderemos competitividad a ritmos que no podemos imaginar.

Después de un año, tengo la sensación de que el panorama ha cambiado poco…

Menos mal que hay cosas que se repiten y siguen siendo un regalo. El próximo 12 de abril B+I presenta su nuevo libro y allí estaremos. Seguro que nos llevamos algo más que un ejemplar 🙂

Ane Agirre

1394040731577leyendo-en-el-tren-westches

Oscar Garro

Pasamos hablando la mayor parte de nuestra vida, y mucho más cuando estamos en silencio. Salvo en estado de meditación, con otros o a solas, tenemos siempre abierta una conversación. Son éstas las que hacen posible en una empresa definir una estrategia, diseñar un producto, cambiar un proceso, decidir una política concreta, imaginar una transformación y convertir todo eso en acción.

bocadillos recortadoEn Vesper lo sabemos bien y por eso las conversaciones son nuestra materia. Trabajamos con herramientas y metodologías que facilitan esas conversaciones,   con frecuencia difíciles por el camino  que requieren y por los obstáculos que en él pueden surgir.  Las conversaciones para reenfocar una estrategia,  para mejorar un estilo directivo, para  construirse como equipo de alto rendimiento, para fundar una cultura nueva,  para diseñar un modelo o para crear un tejido innovador,  transitan por caminos distintos. Vesper conoce esos caminos, genera el espacio y estructura la conversación de manera distinta, en función del objetivo. Y sabe reconocer los obstáculos y trabajar con ellos. Egos, discrepancias,  juicios individuales, rechazos, opiniones colectivas, malentendidos, creencias limitantes, falta de compromiso, ausencia de visión compartida son piedras frecuentes, que pueden evitarse, quitarse o utilizarse para otra cosa.

De esta forma acompaña Vesper a sus clientes:  generando los espacios de conversación que los equipos necesitan para diseñar su acción y llevarla a cabo.

Araceli Cabezón de Diego